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Punción seca

Punción seca

Punción seca: aguja fina sobre el punto gatillo miofascial para desactivar contracturas persistentes y recuperar movilidad. Sin infiltrar fármacos.

Qué es la punción seca

Es una técnica de fisioterapia que trata los puntos gatillo miofasciales: esos nudos dentro del músculo que duelen al presionarlos y que además refieren dolor a distancia —el punto del trapecio que provoca dolor de cabeza es el ejemplo clásico—. Se usa una aguja muy fina, como la de acupuntura, que se introduce en el punto para desactivarlo.

Se llama «seca» precisamente porque no se infiltra ningún medicamento: el efecto lo produce el estímulo mecánico de la aguja sobre el músculo.

Para qué se usa

  • Contracturas de cuello y trapecio que vuelven una y otra vez.
  • Dolor lumbar y dorsal de origen muscular.
  • Dolores de cabeza de origen cervical.
  • Sobrecargas del deportista, junto al plan de fisioterapia deportiva.
  • Limitaciones de movilidad por acortamiento muscular.

Cómo se siente y qué pasa después

Al alcanzar el punto suele aparecer una contracción brusca del músculo —la respuesta de espasmo local— y una sensación intensa pero corta. Después es habitual un dolor parecido a las agujetas durante uno o dos días: es esperable y se pasa. Ayuda beber agua, aplicar calor suave y mover la zona con normalidad; lo que no ayuda es quedarse quieto.

Cuándo no se hace

No es para todo el mundo: se valora con cuidado en personas anticoaguladas, con miedo importante a las agujas, con infección en la zona, con problemas de coagulación o durante el embarazo, y no se pincha sobre una prótesis o material implantado. Por eso hay una valoración previa, y por eso la punción seca casi nunca va sola: forma parte de un tratamiento con ejercicio y terapia manual que es lo que evita que el punto vuelva.

Preguntas frecuentes

¿La punción seca es acupuntura?

No. Se usa una aguja parecida, pero el objetivo es otro: desactivar un punto gatillo dentro del músculo, localizado por exploración. No se infiltra ningún medicamento —de ahí lo de «seca»— y el efecto lo produce el estímulo mecánico de la aguja sobre el tejido.

¿Duele?

Al alcanzar el punto suele aparecer una contracción brusca del músculo y una sensación intensa pero corta. Después es habitual un dolorimiento parecido a las agujetas durante uno o dos días. Ayuda beber agua, aplicar calor suave y mover la zona con normalidad.

¿Quién no debería hacérsela?

Se valora con cuidado en personas anticoaguladas o con problemas de coagulación, con infección en la zona, con miedo importante a las agujas y durante el embarazo, y no se pincha sobre prótesis o material implantado. Por eso hay siempre una valoración previa.

¿Qué no hacer después de una punción seca?

Evitar el ejercicio intenso y las cargas fuertes durante 24 o 48 horas, así como el hielo sobre la zona. Sí ayudan el calor suave, beber agua y mover la zona con normalidad. Es esperable un dolorimiento tipo agujetas uno o dos días: no es una complicación.

¿Cuánto dura el efecto de la punción seca?

El alivio puede notarse desde la primera sesión, pero se sostiene solo si se corrige lo que creó el punto gatillo: postura, carga de trabajo o debilidad muscular. Por eso la punción no va sola, sino dentro de un tratamiento con ejercicio; si el gesto que lo provocó sigue igual, el punto vuelve.

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