Ir al contenido
Clínicas Rincón SALUD

Consejos

Publicado el

Tengo una resonancia con hallazgos: ¿son la causa de mi dolor?

Resonancia de rodilla en un negatoscopio y modelo anatómico de rodilla sobre la mesa de la consulta

Hernias, protrusiones o desgaste de menisco salen a menudo en resonancias de gente sin dolor. Cómo se relaciona el informe con tu exploración.

No necesariamente. Las resonancias encuentran con mucha frecuencia protrusiones discales, desgaste de menisco o tendinosis en personas que no tienen ningún dolor, y son más habituales cuanto mayor es la persona. Que un hallazgo aparezca en el informe no significa que sea el origen de lo que notas: eso se decide al relacionar la imagen con tu historia y con la exploración en consulta.

Por qué una resonancia con hallazgos no siempre explica el dolor

La resonancia magnética es una prueba muy sensible: muestra con detalle discos, meniscos, tendones y cartílago. Esa misma sensibilidad hace que recoja cambios propios del paso de los años y del uso que no tienen por qué doler, igual que no duelen las canas.

Los estudios en personas sin síntomas lo muestran con claridad:

  • Columna lumbar. Entre las personas sin dolor de espalda, el desgaste de los discos ya es frecuente a los 20 años y casi general a los 80. Las protrusiones también aparecen a todas las edades y son más habituales con los años.
  • Rodilla. En personas de mediana edad y mayores, la rotura de menisco es un hallazgo frecuente, y más de la mitad de quienes la tienen no había notado dolor, molestias ni rigidez en el último mes.
  • Hombro. Los cambios en los tendones del manguito rotador, los que rodean la articulación, también se vuelven más frecuentes con la edad, tengan o no síntomas quienes los presentan.

Nada de esto quiere decir que tu resonancia no importe. Quiere decir que, sola, no basta para saber qué te duele.

Palabras frecuentes en un informe de resonancia

El radiólogo describe todo lo que ve, sea o no relevante para tu caso, y muchas veces sin conocer tus síntomas en detalle. Estas son algunas expresiones habituales y lo que suelen describir:

  • Deshidratación o degeneración discal: el disco ha perdido agua y altura con los años. Es uno de los hallazgos más comunes a partir de la mediana edad.
  • Abombamiento o protrusión discal: el disco sobresale un poco de su límite. Puede no rozar ningún nervio.
  • Hernia o extrusión discal: una parte del disco sale más allá. Cobra importancia cuando lo que notas encaja con el nervio que podría estar afectado.
  • Rotura degenerativa de menisco o meniscopatía: desgaste del menisco, a menudo junto a cambios en el cartílago.
  • Tendinosis o tendinopatía: cambios en la estructura del tendón, habituales en el hombro o en el tendón de Aquiles.
  • Cambios degenerativos o artrósicos: desgaste de la articulación, de grado variable.
  • Derrame articular o edema óseo: líquido dentro de la articulación o en el hueso. Según el contexto pueden ser leves o señalar una lesión que conviene estudiar.

Son descripciones, no diagnósticos. El diagnóstico lo pone quien junta la imagen con lo que te pasa.

Qué decide si un hallazgo causa tu dolor: la exploración

En la consulta de traumatología la pregunta no es qué sale en la resonancia, sino qué parte de lo que sale explica lo que te ocurre. Para responderla cuentan tres cosas:

  • Tu historia: cómo empezó el dolor, si hubo un golpe o un giro, qué movimientos lo empeoran, si te despierta por la noche y si se extiende a otra zona, y hacia dónde.
  • La exploración: movilidad, fuerza, estabilidad, maniobras que cargan un tendón o un menisco concreto y, si el problema es la espalda, la sensibilidad y los reflejos de las piernas.
  • La concordancia: si la imagen y la exploración apuntan al mismo sitio. Una hernia en el lado izquierdo explica mal un dolor que baja por la pierna derecha; un desgaste de menisco no pesa igual ante un bloqueo real de la rodilla que ante un dolor difuso de años.

Por eso, en las roturas de menisco por desgaste, operar no suele ser el primer paso, como se explica en el artículo sobre artroscopia de rodilla y lesiones de meniscos.

Cuándo el hallazgo sí cambia el tratamiento

La imagen pesa más cuando encaja con la exploración y cuando su resultado puede cambiar la decisión. Por ejemplo:

  • Una lesión tras un traumatismo claro, como la rotura de un ligamento o un menisco roto que bloquea la rodilla.
  • La compresión de un nervio que coincide con el dolor que baja por el brazo o la pierna y con la pérdida de fuerza o de sensibilidad que se encuentra al explorar.
  • Un dolor que no mejora pese a un tratamiento bien hecho durante un tiempo razonable, o cuando se plantea una cirugía.

En el resto de los casos, lo habitual es tratar lo que la exploración encuentra: ejercicio y fisioterapia, ajuste de la carga, control del dolor y, en algunos casos, infiltraciones. Las páginas de hombro doloroso y de lesiones deportivas explican cómo se estudian esos problemas y cuándo se reserva la resonancia.

Cómo llevar tu resonancia a la consulta

  • El informe y las imágenes, en disco o con el enlace de descarga si te lo dieron. Las imágenes permiten ver lo que el informe resume.
  • Resonancias o radiografías anteriores de la misma zona, aunque sean de otro centro: compararlas dice si algo ha cambiado.
  • Una nota breve con cuándo empezó el dolor, qué lo empeora y qué has probado: medicación, reposo, fisioterapia o infiltraciones previas.
  • Tus dudas por escrito. Dos preguntas útiles: «¿este hallazgo encaja con lo que me pasa?» y «¿otra prueba cambiaría lo que vamos a hacer?».

En el dolor lumbar no se recomienda pedir pruebas de imagen de rutina: se reservan para cuando su resultado puede cambiar el tratamiento. Repetir una resonancia por inquietud suele añadir hallazgos, no respuestas.

Señales para no esperar

Sea cual sea tu informe, acude a urgencias o llama al 112 si aparece:

  • Pérdida de fuerza en una pierna que va a más, o dificultad repentina para caminar.
  • Pérdida del control de la orina o de las heces, o adormecimiento en la zona genital o entre las nalgas.
  • Dolor de espalda con fiebre, o tras una caída o un golpe fuerte.
  • Imposibilidad de apoyar o de mover una articulación tras un traumatismo, o una deformidad visible.

Consulta también sin demorarlo si el dolor es nuevo, intenso y no cede con el reposo, o si tienes antecedentes de cáncer.

Interpretar tu resonancia con el especialista

Una resonancia con hallazgos es información valiosa cuando alguien la pone en su sitio. Si tienes un informe que te preocupa y un dolor que no se va, la consulta de traumatología puede ayudarte a poner el informe junto a la exploración y a decidir qué tratamiento tiene sentido en tu caso.

Preguntas frecuentes

¿El radiólogo no debería decir si el hallazgo es importante?

El radiólogo describe con detalle todo lo que ve en la imagen, y a menudo no conoce tu exploración. Decidir qué hallazgo explica el dolor corresponde al médico que te explora y conoce tu historia.

¿Tengo que repetir la resonancia si sigo con dolor?

No de forma rutinaria. Se plantea si los síntomas cambian, aparece un problema nuevo en la exploración o se valora una intervención y la imagen puede cambiar la decisión. Lo decide el especialista tras explorarte.

Con una protrusión o una hernia en la resonancia, ¿puedo hacer ejercicio?

En el dolor de espalda, mantenerse activo y el ejercicio forman parte del tratamiento recomendado. Qué ejercicio y con qué carga se ajusta tras la exploración, y conviene parar y consultar si aparece pérdida de fuerza u hormigueo que va a más.

¿Sirve una resonancia hecha en otro centro?

Por lo general, sí. Lleva el informe y, si puedes, las imágenes, además de las pruebas anteriores de la misma zona. Comparar resonancias de distintas fechas ayuda a saber si algo ha cambiado.

Elaborado con fuentes contrastadas

Lo ha preparado nuestro equipo a partir de la bibliografía que tienes debajo. Es información divulgativa y no sustituye a una consulta.

Artículo pendiente de revisión por uno de nuestros médicos.

Bibliografía (4)
  • Brinjikji W et al. Systematic literature review of imaging features of spinal degeneration in asymptomatic populations. AJNR Am J Neuroradiol. 2015;36(4):811-6 Abrir
  • Englund M et al. Incidental meniscal findings on knee MRI in middle-aged and elderly persons. N Engl J Med. 2008;359(11):1108-15 Abrir
  • Teunis T et al. A systematic review and pooled analysis of the prevalence of rotator cuff disease with increasing age. J Shoulder Elbow Surg. 2014;23(12):1913-21 Abrir
  • NICE NG59. Low back pain and sciatica in over 16s: assessment and management (recomendaciones 1.1.4-1.1.6 sobre imagen) Abrir
Reseñas de Google: 4,5 120 reseñas · Google
¿Necesitas ayuda?