Otitis e infecciones de oído
Diagnóstico y tratamiento de la otitis media y externa: exploración del tímpano y control de las otitis de repetición en niños y adultos.
No todas las otitis son iguales
- Otitis externa: se inflama el conducto del oído. Duele mucho al tocar la oreja o al masticar, y es típica del verano y de la piscina — de ahí el nombre de «oído del nadador».
- Otitis media aguda: infección detrás del tímpano, frecuente en niños tras un catarro. Dolor intenso, fiebre y a veces supuración cuando el tímpano se perfora, que suele aliviar el dolor de golpe.
- Otitis media serosa: líquido detrás del tímpano sin infección aguda. No duele, pero hace oír peor; en niños es una causa muy frecuente de retraso del lenguaje o de bajo rendimiento escolar que pasa desapercibida.
Cuándo consultar
Dolor de oído que no cede, supuración, fiebre, pérdida de audición de días de evolución, otitis que se repiten varias veces al año, o un niño que sube el volumen, no responde cuando se le llama o habla peor de lo que le corresponde por edad.
Cómo se estudia y se trata
La base es la otoscopia: ver el tímpano. Según el caso se completa con estudio de la audición y con timpanometría. El tratamiento depende del tipo: gotas para la otitis externa —a menudo con limpieza previa del conducto—, analgesia y antibiótico solo cuando está indicado en la otitis media, y valoración de drenajes en las otitis serosas persistentes que afectan a la audición.
Prevención
Secar bien el oído después del baño, no usar bastoncillos, tratar la rinitis cuando la hay y revisar la audición de los niños con otitis de repetición. Si tras una otitis queda sensación de oído tapado, conviene revisarlo: puede quedar líquido detrás del tímpano semanas después.
Preguntas frecuentes
¿Toda otitis necesita antibiótico?
No. La otitis externa se trata sobre todo con gotas y limpieza del conducto, y muchas otitis medias de niños mejoran con analgesia y observación. El antibiótico se reserva para los casos en que está indicado, y eso se decide viendo el tímpano, no por teléfono.
Mi hijo tiene otitis muy a menudo, ¿hay que hacer algo más?
Sí: conviene revisar la audición y valorar si queda líquido detrás del tímpano entre episodios. Esa otitis serosa no duele pero hace oír peor, y en niños es una causa frecuente de retraso del lenguaje o de bajo rendimiento escolar que pasa desapercibida.
¿Cómo se previene la otitis del nadador?
Secando bien el oído después del baño, sin usar bastoncillos y evitando rascarse el conducto. En personas propensas se pueden pautar medidas específicas antes de la temporada de piscina. Si duele al tocar la oreja o al masticar, conviene consultar pronto.
¿Qué no se debe hacer cuando tienes otitis?
Meter bastoncillos ni intentar limpiar el conducto, mojar el oído —nada de piscina ni de bucear—, aplicar gotas por cuenta propia si hay perforación del tímpano y automedicarse con antibióticos sobrantes. El calor local seco alivia, pero no sustituye a que alguien mire el tímpano.
¿Cómo saber si la otitis es viral o bacteriana?
No se distingue por lo que uno siente: hace falta ver el tímpano. Orientan la fiebre alta, el dolor intenso que no cede, la supuración y que empeore tras varios días. Por eso el antibiótico no se pauta «por si acaso»: se decide tras la otoscopia, y muchas otitis mejoran solo con analgesia.
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Contenido revisado por la doctora Irene Mayorga Chamorro