Revisión de próstata
Consulta de próstata: estudio de los síntomas urinarios, exploración, PSA y ecografía, con tratamiento de la hiperplasia benigna y consejo de cribado.
Los síntomas que traen a consulta
- Levantarse una o varias veces por la noche a orinar.
- Chorro flojo, que empieza con dificultad o se interrumpe.
- Sensación de no vaciar del todo la vejiga.
- Urgencia y aumento de la frecuencia durante el día.
- Goteo al terminar.
La causa más frecuente en el varón a partir de los cincuenta es la hiperplasia benigna de próstata: la glándula crece y comprime la uretra. Es benigna, como su nombre indica, pero condiciona el descanso y la vida diaria, y tiene tratamiento.
Qué se hace en la consulta
Historia y cuestionario de síntomas, exploración —incluido el tacto rectal, breve y bien tolerado, que aporta información que ninguna analítica da—, análisis de orina, PSA cuando está indicado y ecografía para medir la próstata y comprobar el vaciado de la vejiga.
El PSA, con matices
El PSA es útil, pero no es un interruptor de sí o no: puede elevarse por la propia hiperplasia, por una prostatitis, tras una relación sexual, después del ciclismo o de una exploración. Un valor alto no significa cáncer, y uno normal no lo descarta del todo. Por eso se interpreta con la exploración, la edad, la evolución del valor en el tiempo y los antecedentes familiares. La decisión de hacer o no cribado se toma hablándolo contigo.
Tratamiento
Desde medidas sencillas —repartir los líquidos, reducir alcohol y cafeína por la noche, revisar medicación— hasta tratamiento farmacológico, que resuelve la mayoría de los casos. Cuando los síntomas son graves, hay retenciones o el tratamiento médico falla, se valora la cirugía. Todo el seguimiento se lleva en la consulta de urología.
Preguntas frecuentes
¿Un PSA alto significa cáncer?
No. El PSA puede elevarse por la propia hiperplasia, por una prostatitis, tras una relación sexual, después del ciclismo o de una exploración. Y un valor normal no lo descarta del todo. Se interpreta con la exploración, la edad, la evolución del valor y los antecedentes familiares.
¿Es necesario el tacto rectal?
Aporta información que ninguna analítica da y es breve y bien tolerado. Junto con el análisis de orina, el PSA cuando está indicado y la ecografía para medir la próstata y comprobar el vaciado, completa una valoración que en la mayoría de los casos se resuelve con tratamiento médico.
¿A partir de qué edad hay que revisarse la próstata?
La conversación suele plantearse a partir de los 50 años, y antes —hacia los 45— si hay antecedentes familiares de cáncer de próstata. No es un cribado automático: se decide contigo, valorando ventajas e inconvenientes del PSA. Con síntomas urinarios, la consulta procede a cualquier edad.