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Vértigo y mareos: causas, diagnóstico y tratamiento
Por Dra. Irene Mayorga Chamorro
VPPB, neuritis vestibular, Ménière o migraña vestibular: en qué se diferencia el vértigo del mareo, qué señales son urgentes y cómo se estudia el equilibrio.
El vértigo y los mareos son dos de los motivos de consulta más frecuentes en medicina, y sin embargo muchas personas los soportan durante meses sin saber exactamente qué les ocurre ni a qué especialista acudir. Si has notado que el mundo gira a tu alrededor, que pierdes el equilibrio sin razón aparente o que tienes episodios de inestabilidad que te impiden hacer una vida normal, este artículo te ayudará a entender qué está pasando y qué opciones de tratamiento existen.
Lo importante de entrada: «vértigo» no es un diagnóstico, es un síntoma. Detrás puede haber una decena de cuadros distintos que se estudian y se tratan de forma muy diferente, y por eso lo primero no es buscar un remedio para el vértigo, sino saber cuál de ellos tienes.
¿Qué es el vértigo y en qué se diferencia del mareo?
Aunque en el lenguaje cotidiano usamos «vértigo» y «mareo» casi como sinónimos, desde el punto de vista médico son cosas distintas, y esa diferencia importa mucho para el diagnóstico.
El vértigo es una sensación ilusoria de movimiento: la persona percibe que ella misma o el entorno están girando, balanceándose o moviéndose, cuando en realidad no hay ningún movimiento real. Suele ser más intenso, más brusco y a menudo va acompañado de náuseas, sudoración o nistagmo (movimiento involuntario de los ojos).
El mareo, en cambio, es una sensación más inespecífica de aturdimiento, desorientación o sensación de cabeza «vacía». No implica necesariamente la percepción de giro y puede tener causas muy diversas: bajada de tensión, anemia, ansiedad, deshidratación o problemas del oído interno, entre otras.
La inestabilidad es la dificultad para mantener el equilibrio al caminar o estar de pie, y puede aparecer sola o acompañando a cualquiera de las dos anteriores.
Los tres pueden tener un origen vestibular y los tres pueden no tenerlo. Distinguirlos no es una cuestión de vocabulario: es lo que orienta el estudio hacia un sitio o hacia otro.
El papel del oído interno en el equilibrio
Mucha gente no sabe que el órgano del equilibrio no está en el cerebro ni en las piernas, sino en el oído interno. El sistema vestibular, formado por tres canales semicirculares y dos estructuras llamadas utrículo y sáculo, detecta los movimientos de la cabeza y envía esa información al cerebro para que pueda coordinar la postura y la mirada en todo momento.
Cuando algo falla en este sistema, ya sea por una infección, por un desplazamiento de cristales de calcio dentro de los canales o por inflamación del nervio vestibular, el cerebro recibe señales contradictorias y el resultado es la sensación de vértigo o de inestabilidad.
Causas más frecuentes del vértigo y los mareos
Existen decenas de causas posibles, pero en la práctica clínica la mayoría de los casos de vértigo verdadero tienen su origen en el oído interno o en el nervio vestibular. Estas son las más habituales.
Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB)
Es con diferencia la causa más común de vértigo, y representa entre el 20 y el 30 % de todos los casos. Ocurre cuando los otolitos, unos pequeños cristales de carbonato cálcico que normalmente están en el utrículo, se desplazan hacia uno de los canales semicirculares. Al moverse la cabeza, estos cristales desplazan el líquido del canal de forma anormal y generan una señal de movimiento falsa.
El síntoma característico es un episodio de vértigo intenso pero breve, de entre 20 y 60 segundos, que aparece al cambiar la posición de la cabeza: levantarse de la cama, girar en la cama, mirar hacia arriba o agacharse. Es molesto pero, como indica su nombre, es benigno y tiene tratamiento muy efectivo mediante maniobras de reposicionamiento específicas. Lo explicamos con más detalle en el vértigo de los cristalitos del oído.
Neuritis vestibular
Es una inflamación del nervio vestibular, generalmente de causa vírica, que produce un episodio de vértigo muy intenso y prolongado (puede durar días), con náuseas importantes y desequilibrio. A diferencia del VPPB, no está relacionada con los cambios de posición y no mejora al quedarse quieto.
El paciente suele describir uno de los episodios más aterradores de su vida: no puede levantarse de la cama, cualquier movimiento lo empeora y las náuseas son incapacitantes. Con el tratamiento adecuado, que incluye medicación en la fase aguda y rehabilitación vestibular después, la recuperación es completa en la mayoría de los casos.
Laberintitis
Similar a la neuritis pero con afectación también de la cóclea (la parte del oído que procesa el sonido), por lo que a la sensación de giro se suman síntomas auditivos: pérdida de audición, pitidos o acúfenos. Puede ser de origen vírico o bacteriano, siendo la forma bacteriana más grave y menos frecuente.
Enfermedad de Ménière
Es un trastorno crónico del oído interno caracterizado por episodios recurrentes de vértigo intenso (que duran entre 20 minutos y varias horas), pérdida de audición fluctuante, acúfenos y sensación de presión en el oído. La causa exacta no se conoce del todo, aunque se relaciona con una acumulación anormal de líquido en el laberinto (hidrops endolinfático).
Es una patología que requiere seguimiento a largo plazo y un enfoque de tratamiento escalonado, desde cambios en la dieta y medicación hasta procedimientos más específicos en casos refractarios. Tiene su propia página: enfermedad de Ménière.
Migraña vestibular
Es una causa de vértigo que históricamente ha estado infradiagnosticada. Las personas que la padecen tienen episodios de vértigo, a veces sin dolor de cabeza, relacionados con la migraña. Pueden durar desde minutos hasta días y suelen acompañarse de sensibilidad a la luz o al ruido. El diagnóstico requiere una historia clínica detallada y la exclusión de otras causas.
Señales de alarma: cuándo el mareo puede ser urgente
La mayoría de los vértigos tienen causas benignas y no representan una emergencia médica. Sin embargo, hay síntomas que acompañan al mareo o al vértigo y que requieren atención inmediata en urgencias:
- Dolor de cabeza súbito e intenso, diferente a cualquier dolor previo.
- Dificultad para hablar, tragar o ver con nitidez.
- Debilidad o entumecimiento en brazos o piernas.
- Pérdida de conciencia o confusión.
- Pérdida de audición repentina en un oído.
- Vértigo tras un traumatismo en la cabeza o el cuello.
Cómo se estudia el vértigo
Un buen diagnóstico no se hace con una pregunta y un par de maniobras. Requiere explorar el sistema vestibular de forma sistemática y con las herramientas adecuadas. En la Unidad Vestibular de Rincón Salud la evaluación incluye:
- Historia clínica detallada. El tipo de síntoma, su duración, los factores que lo desencadenan o lo alivian, los síntomas asociados y los antecedentes médicos son la base de todo diagnóstico vestibular.
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Exploración otoneurológica. Estudiamos el equilibrio, la marcha y sobretodo los movimientos oculares, buscando signos que puedan ayudarnos a comprender qué parte del sistema vestibular puede estar implicada. Valoramos, entre otros aspectos, la presencia y características del nistagmo, el control oculomotor, el equilibrio estático y dinámico y la respuesta del paciente ante diferentes estímulos.
- Estudio del vértigo posicional. Cuando los síntomas aparecen al tumbarse, girarse en la cama, mirar hacia arriba o realizar determinados movimientos de la cabeza, efectuamos maniobras posicionales específicas, como Dix-Hallpike o McClure. No todo vértigo desencadenado por la posición es un VPPB, por lo que es importante analizar cuidadosamente el nistagmo que aparece durante estas maniobras antes de indicar un tratamiento.
- Videonistagmografía (VNG). Mediante unas gafas con cámaras infrarrojas podemos observar y registrar los movimientos de los ojos sin que la fijación visual los enmascare. Esto permite estudiar con mayor precisión el nistagmo espontáneo, posicional o provocado y analizar diferentes aspectos del funcionamiento del sistema vestibular y oculomotor.
- Video Head Impulse Test (vHIT). Permite estudiar el reflejo vestíbulo-ocular durante movimientos rápidos de la cabeza y valorar individualmente la función de los seis canales semicirculares. Aporta información especialmente útil sobre el funcionamiento del sistema vestibular a altas frecuencias.
- Sillón rotatorio. Permite analizar la respuesta vestibular ante movimientos controlados de rotación y estudiar el reflejo vestíbulo-ocular en frecuencias diferentes a las evaluadas mediante otras pruebas. También podemos observar cómo se modifica el nistagmo con la fijación visual.
- Nistagmo inducido por vibración (VIN). La aplicación de un estímulo vibratorio permite explorar la respuesta vestibular a frecuencias muy altas y puede aportar información complementaria cuando existe una asimetría entre ambos sistemas vestibulares.
- Potenciales evocados miogénicos vestibulares (VEMPs).Permiten estudiar estructuras del oído interno y vías vestibulares que no se valoran directamente con otras pruebas, especialmente la función relacionada con los órganos otolíticos y sus conexiones.
- Audiometría y timpanometría. Necesarias cuando se sospecha afectación auditiva asociada, como en la enfermedad de Ménière o la laberintitis.
Puedes ver en qué consiste cada una en las pruebas de equilibrio.
El objetivo final es integrar lo que cuenta el paciente, lo que encontramos durante la exploración y los resultados de las pruebas para llegar al diagnóstico más preciso posible y, a partir de ahí, decidir el tratamiento o la rehabilitación más adecuados.
Tratamiento del vértigo
El tratamiento del vértigo, el mareo o la inestabilidad depende de la causa que los produce. No existe un único tratamiento para “el vértigo”.
Un VPPB, una pérdida de función vestibular, una enfermedad de Ménière, una migraña vestibular o un mareo persistente requieren abordajes diferentes. Por eso, antes de iniciar un tratamiento, el primer paso es intentar establecer un diagnóstico lo más preciso posible.
Maniobras de reposicionamiento
Son el tratamiento de elección del vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB).
El objetivo es devolver las partículas desplazadas del oído interno a una localización en la que dejen de provocar vértigo. Existen diferentes maniobras —como la maniobra de Epley, entre otras— y la elección depende del canal semicircular afectado y del tipo de VPPB.
Por este motivo, antes de realizar una maniobra es importante identificar correctamente el canal y el oído afectados mediante la exploración posicional y la observación del nistagmo.
Rehabilitación vestibular
La rehabilitación vestibular es una parte fundamental del tratamiento de muchos trastornos del equilibrio, especialmente cuando existe una pérdida de función vestibular, dificultades para recuperar el equilibrio o síntomas que persisten con el movimiento.
No consiste simplemente en realizar una tabla estándar de ejercicios. El programa debe adaptarse a los síntomas, los hallazgos de la exploración y las dificultades concretas de cada paciente.
Puede incluir ejercicios de estabilización de la mirada, habituación al movimiento, equilibrio, marcha, exposición progresiva a estímulos visuales y recuperación de actividades que el paciente ha ido evitando.
En nuestra unidad trabajamos de forma coordinada con fisioterapeutas especializados en rehabilitación vestibular, realizando seguimiento de la evolución y adaptando el tratamiento cuando es necesario.
Tratamiento farmacológico
La medicación puede tener objetivos muy diferentes dependiendo del diagnóstico.
Durante algunos episodios agudos pueden utilizarse fármacos para controlar temporalmente síntomas como el vértigo intenso, las náuseas o los vómitos. Los supresores vestibulares, cuando están indicados, deben utilizarse generalmente durante periodos cortos, ya que su uso prolongado puede dificultar los mecanismos de compensación vestibular.
En otros trastornos, el tratamiento farmacológico tiene un objetivo preventivo o modulador.
La decisión de iniciar un tratamiento farmacológico debe individualizarse, explicando al paciente por qué se prescribe, qué beneficio esperamos obtener y cuáles son sus posibles efectos adversos.
Seguimiento y ajuste del tratamiento
Las revisiones permiten valorar la respuesta al tratamiento, identificar factores que puedan estar dificultando la recuperación y modificar el plan cuando sea necesario.
¿Cuándo consultar?
Si tienes vértigo, mareo o inestabilidad recurrente o persistente, especialmente si está limitando tu actividad diaria, merece la pena estudiar qué lo está provocando.
Incluso cuando ya se han realizado pruebas previamente, una valoración otoneurológica completa puede ayudar a integrar los síntomas, la exploración y los resultados de las distintas pruebas para decidir cuáles deben ser los siguientes pasos.
El objetivo no es únicamente reducir el mareo, sino entender su causa y ayudarte a recuperar progresivamente tu actividad y tu calidad de vida.
Nuestra máxima: “entender que está ocurriendo es parte del tratamiento”.
Quién firma este artículo
Dra. Irene Mayorga Chamorro
Otorrinolaringología y Otoneurología · Directora médica Unidad Vestibular
Número de colegiado: 292910588 · Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Málaga
Soy médico especialista en Otorrinolaringología, con dedicación específica a la Otoneurología y al estudio de los trastornos del equilibrio. Mi actividad clínica se centra en la valoración de pacientes con vértigo, mareo e inestabilidad, especialmente cuando…
Unidad VestibularOtorrinolaringología
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¿Tiene cura el vértigo?
Depende de la causa, y por eso la pregunta solo se puede responder con un diagnóstico delante. El VPPB se resuelve en la mayoría de los casos con una o dos sesiones de maniobras de reposicionamiento. La neuritis vestibular se recupera bien con rehabilitación. La enfermedad de Ménière es una patología crónica que puede controlarse, pero que tiende a evolucionar con el tiempo.
¿Cuánto dura un episodio de vértigo?
Varía enormemente según la causa, y de hecho la duración es uno de los datos que más orienta el diagnóstico. En el VPPB cada episodio dura entre 20 y 60 segundos, aunque se repite con los movimientos de cabeza. En la neuritis vestibular puede durar varios días de forma continua. En la enfermedad de Ménière, entre 20 minutos y varias horas.
¿Qué médico trata el vértigo?
El especialista de referencia en los trastornos del equilibrio es el otoneurólogo, aunque también intervienen el otorrinolaringólogo y el neurólogo según el caso. En nuestra Unidad Vestibular el estudio y la rehabilitación están en el mismo circuito, con un equipo que sigue el caso de principio a fin.
¿Puedo conducir si tengo vértigo?
Durante los episodios agudos no es seguro conducir. Una vez estabilizado y bajo supervisión médica, la mayoría de pacientes pueden retomar la conducción. Tu médico te indicará cuándo es seguro según tu situación.
¿El estrés puede causar vértigo?
El estrés no causa vértigo directamente, pero sí puede desencadenar o agravar episodios en personas con una patología vestibular de base, especialmente en la migraña vestibular y en la enfermedad de Ménière. El manejo del estrés es parte del tratamiento integral en estos casos.
Preguntas y comentarios
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Comentario · Pepe · 26 de septiembre de 2026
Muy buen articulo, me ha ayudado mucho. Gracias por la informacion
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