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Lesiones deportivas de huesos y articulaciones: qué hacer y cuándo consultar
Esguince de tobillo, roturas musculares, tendinopatías, lesiones de rodilla y hombro, fracturas por estrés y pubalgia: primeras 48 horas, diagnóstico, cuándo consultar y cómo volver al deporte.
Correr, jugar al pádel, montar en bici, volver al fútbol los fines de semana. Cada vez más personas hacen deporte a cualquier edad, y con ello llegan las lesiones. La mayoría son leves y se resuelven bien si se tratan desde el principio; el problema suele venir de seguir jugando con dolor, de volver antes de tiempo o de no saber distinguir lo que se cura solo de lo que necesita un diagnóstico.
Esta guía repasa las lesiones deportivas más frecuentes de huesos, articulaciones, músculos y tendones, qué hacer en las primeras horas, cuándo consultar y cómo se decide la vuelta al deporte.
Qué hacer en las primeras 48 horas
Ante una lesión aguda (un esguince, un tirón muscular, un golpe con hinchazón), las medidas iniciales son siempre las mismas:
- Parar la actividad. Seguir jugando "para ver si se pasa" convierte lesiones leves en lesiones largas.
- Frío en periodos de 10 a 15 minutos varias veces al día, nunca directamente sobre la piel.
- Compresión suave con un vendaje elástico y elevación del miembro para limitar la hinchazón.
- Evitar el calor, el masaje intenso, el alcohol y los antiinflamatorios en las primeras horas, porque aumentan el sangrado en el tejido lesionado.
- Reposo relativo, no absoluto: en la mayoría de las lesiones, moverse con suavidad dentro de lo que el dolor permite acelera la recuperación.
Consulta pronto si no puedes apoyar o cargar, si la articulación se ha deformado, si se ha hinchado de golpe, si notaste un chasquido claro o si has perdido fuerza. Eso no se espera a ver si se pasa.
Esguince de tobillo
Es la lesión deportiva más frecuente y la que peor se recupera, precisamente porque se le da poca importancia. El pie se tuerce hacia dentro y se dañan los ligamentos del lado externo del tobillo. Según la gravedad, va desde un estiramiento con poco dolor hasta una rotura completa con gran hinchazón y hematoma.
Lo que hoy se sabe: inmovilizar el tobillo durante semanas es contraproducente en la mayoría de los esguinces. Tras unos días de protección, hay que empezar a mover, apoyar de forma progresiva y, sobre todo, entrenar el equilibrio (propiocepción). Los esguinces que no se rehabilitan bien se repiten, y el tobillo acaba inestable. Esa inestabilidad crónica, cuando la fisioterapia ya no la controla, sí puede necesitar cirugía para reparar los ligamentos.
La radiografía se pide cuando hay dolor en los puntos óseos concretos o imposibilidad de apoyar, para descartar una fractura.
Lesiones musculares
Las roturas fibrilares de isquiotibiales, gemelo y aductor son el pan de cada día en fútbol, running y deportes de velocidad. La persona nota un pinchazo o una "pedrada" en pleno esfuerzo y no puede seguir. La ecografía confirma la lesión y mide su extensión, lo que permite dar un plazo realista: desde una o dos semanas en las lesiones más leves hasta más de seis en las roturas grandes.
El tratamiento es progresivo: unos días de protección, después movilidad suave, carga gradual y, cuando el músculo lo tolera, trabajo de fuerza y velocidad antes de volver a competir. Volver con la lesión a medio curar es la causa más frecuente de recaída, y las recaídas cicatrizan peor.
Tendinopatías por sobrecarga
El tendón rotuliano en saltadores, el tendón de Aquiles en corredores, el codo en jugadores de pádel y tenis (epicondilitis), la fascia plantar en quien pasa muchas horas de pie o corre por asfalto. Son lesiones de sobreuso: el tendón recibe más carga de la que es capaz de asimilar y se degenera.
El tratamiento moderno no es reposo, sino carga progresiva y controlada: ejercicios de fuerza, con especial protagonismo del trabajo excéntrico, que estimulan al tendón a reorganizarse. Requiere semanas o meses de constancia. Cuando el dolor no permite entrenar, las infiltraciones o el plasma rico en plaquetas pueden ayudar en casos seleccionados. El corticoide se evita en el tendón de Aquiles y en el rotuliano por el riesgo de rotura.
Lesiones de rodilla
Los giros y las caídas dañan los meniscos y los ligamentos, sobre todo el cruzado anterior. Una rodilla que se hincha en las horas siguientes a un giro, que se bloquea o que falla al cambiar de dirección necesita un diagnóstico preciso, porque el tratamiento cambia mucho según la estructura afectada y la edad de la persona. Dedicamos un artículo aparte a la artroscopia de rodilla y las lesiones de ligamentos y meniscos.
Otra lesión típica del deporte es el dolor en la parte anterior de la rodilla por condropatía rotuliana o síndrome femoropatelar: molesta al bajar escaleras, al estar mucho tiempo sentado y al correr cuesta abajo. Se trata con fisioterapia dirigida a la fuerza del cuádriceps y de la cadera, y con la corrección de la técnica y del calzado.
Lesiones de hombro
La luxación de hombro es frecuente en deportes de contacto y en caídas. En personas jóvenes, la primera luxación tiene un riesgo alto de repetirse, porque el labrum que estabiliza la articulación queda desprendido; cuando el hombro se vuelve inestable, la reparación artroscópica es el tratamiento habitual. En deportes de lanzamiento y en natación, el problema suele ser una tendinopatía del manguito rotador por sobreuso, que se trata con fisioterapia y corrección del gesto. Más detalle en nuestro artículo sobre el manguito rotador y la prótesis de hombro.
Fracturas por estrés
Son pequeñas fisuras del hueso producidas por carga repetida, sin traumatismo. Aparecen en corredores que aumentan el volumen de entrenamiento demasiado rápido, y afectan sobre todo a la tibia, los metatarsianos y el cuello del fémur. El dolor es localizado, empeora con la actividad y al principio mejora con el reposo. La radiografía puede ser normal en las primeras semanas; la resonancia magnética lo confirma. El tratamiento es descargar el hueso el tiempo necesario y revisar por qué ocurrió: progresión del entrenamiento, calzado, alimentación y, en mujeres, alteraciones menstruales que afectan al hueso.
Pubalgia
El dolor en la ingle y el pubis de futbolistas y corredores suele ser una sobrecarga de la zona donde se unen los aductores y la musculatura abdominal. Se confunde con lesiones de cadera, hernias y otras causas, y el diagnóstico exige una exploración detallada. El tratamiento es un programa de fuerza y control del tronco y la cadera durante semanas; la cirugía es excepcional.
Cómo se diagnostican
La exploración en consulta, con maniobras específicas para cada articulación y cada tendón, es la base. La radiografía descarta fracturas y valora el hueso; la ecografía es la prueba ideal para músculos y tendones y permite ver la lesión en movimiento; la resonancia magnética se reserva para los ligamentos, los meniscos, el cartílago y las fracturas por estrés. En Rincón Salud la radiología está en el propio centro, lo que agiliza el diagnóstico en la primera visita.
La vuelta al deporte
No se decide por el calendario sino por criterios: sin dolor en la actividad, movilidad completa, fuerza comparable a la del otro lado, y capacidad de hacer los gestos del deporte (correr, frenar, saltar, cambiar de dirección) con control. Se vuelve de forma progresiva, primero al entrenamiento y después a la competición. Saltarse ese orden es la forma más segura de lesionarse de nuevo.
Prevenir
- Aumentar el volumen y la intensidad del entrenamiento de forma gradual.
- Calentar antes y trabajar la fuerza, no solo la resistencia.
- Descansar: muchas lesiones por sobrecarga son lesiones por falta de recuperación.
- Cuidar el calzado y, si el dolor se repite en rodilla, cadera o pie, hacer un estudio de la pisada con Podología.
- No entrenar con dolor. El dolor que aparece durante la actividad y va a más es una señal, no un obstáculo que superar.
Si te has lesionado
En la unidad de Traumatología de Rincón Salud valoramos las lesiones deportivas con exploración y pruebas de imagen en el propio centro, y el plan de recuperación se hace junto al equipo de Fisioterapia desde el primer día, con un objetivo claro: volver a la actividad bien y sin recaídas. Puedes pedir cita con nuestro equipo.