La fecundación in vitro (FIV) abarca un conjunto de técnicas que conllevan el tratamiento de los gametos y la formación de los embriones en el laboratorio.
Nuestra tecnología ha permitido que en el laboratorio podamos mimetizar las condiciones naturales que se dan en el útero de la mujer y así obtener resultados extraordinariamente satisfactorios. Según la forma en la que se ponga en contacto el óvulo y el espermatozoide podemos distinguir dos procedimientos distintos:
1. Evaluación reproductiva
La pareja tendrá que ser examinada con detalle. El médico valorará el conjunto de pruebas necesarias para estimar la reserva ovárica de la mujer, fundamentalmente estas pruebas se basan en ecografías y test hormonales.
El objetivo es diseñar el tratamiento que pueda ofrecer mayores garantías para tener éxito en la estimulación ovárica.
En el caso del varón será necesario realizarle un estudio básico del semen. En el caso de que se considere necesario se solicitarán más pruebas optimizar el procedimiento.
2. Hiperestimulación ovárica
La cantidad de hormonas endógenas producidas por la mujer en un ciclo natural, sólo permite que sea generalmente un solo óvulo el que alcance el estadio final de maduración. El resto de óvulos preparados para madurar, no llegarán a desarrollarse y degenerarán antes de alcanzar el momento de la ovulación.
El principio de la FIV/ICSI se basa en aplicar una un tratamiento hormonal que induzca una hiperestimulación ovárica controlada. Esta respuesta requiere de un seguimiento médico coordinado que permitirá obtener un mayor número de óvulos en el estado final de maduración y por lo tanto un mayor número de embriones con los que aumentan las probabilidades de éxito.
3. Punción folicular
Una vez que los folículos, donde se encuentran los óvulos en el ovario, han alcanzado un tamaño adecuado, el ginecólogo inducirá farmacológicamente la ovulación y programará la punción folicular.
Es un procedimiento muy sencillo, de bajo riesgo y requiere del quirófano para mantener un control ambiental adecuado, que facilite el paso inmediato de los óvulos al laboratorio de embriología.
El procedimiento dura aproximadamente 10-15 minutos y se realiza bajo sedación para disminuir al máximo las molestias.
La extracción se realiza vía vaginal y visualizando mediante sonda ecográfica. Mediante este sistema el ginecólogo visualiza y aspira el líquido de los folículos con tamaño adecuado que contienen los óvulos.
4. Inseminación ovocitaria
Los ovocitos una vez recuperados por el embriólogo se prepararán para ser inseminados, bien mediante un procedimiento FIV o ICSI.
5. Desarrollo embrionario
Aquellos óvulos en los que haya tenido lugar adecuadamente la fecundación, se mantendránen incubación, en un medio especialmente adaptado a sus requerimientos metabólicos y nutricionales. Cada día el embriólogo evalúa el desarrollo de los embriones, teniendo en cuenta el ritmo de división y la morfología.
Los embriones normalmente son transferidos en día 3, aunque en ocasiones puede prolongarse hasta día 5, para llevar un criterio más selectivo.
En estos casos los embriones serán sometidos a un programa de cultivo prolongado hasta el día 5 que corresponde con la etapa de Blastocisto.
6. Transferencia embrionaria
Es el procedimiento en el que se depositan los embriones seleccionados en el útero materno.
Se realiza a través de una cánula que se introduce cuidadosamente por el canal cervical de la mujer.
La transferencia se realiza en quirófano con el objetivo de mantener unas condiciones adecuadas desde la sala de laboratorio de FIV.
El número de embriones a transferir nunca será mayor de 3 y se tendrá que decidir en cada caso de forma individualizada dependiendo del historial reproductivo de cada pareja y evitando en la medida de lo posible, aumentar las posibilidades de gestación múltiple.
7. Vitrificación embrionaria
Los embriones de buena calidad sobrantes serán vitrificados. Lo que permitirá a la pareja disponer de ellos en el momento que deseen para una nueva transferencia embrionaria.